Las élites lo saben, pero tienen miedo a plantearlo …

El estadounidense Thomas Paine  señalaba hace ya más de dos siglos que todo ciudadano debía percibir una renta como compensación por la explotación privada de los recursos naturales, que pertenecen a todos. Hoy en día, esta renta se entiende como un ingreso garantizado e incondicional no sujeto a condicionantes de trabajo ni de nivel de renta, lo que lo distingue de otras rentas de inserción y subsidios por desempleo, y se denomina comúnmente “renta básica“.

Hay multitud de razones para defender dicha propuesta, de la erradicación de la pobreza al fin de la estigmatización del subsidiado, que debe cumplir unos requisitos determinados para recibirla, pasando por el fortalecimiento de la posición del trabajador en la negociación con su empresa. Cive Pérez, escritor y miembro del Observatorio de Renta Básica de Ciudadanía de Attac Madrid, sugiere en su libro ‘Renta básica universal. La peor de las soluciones (a excepción de las demás)‘ una más: el mercado laboral no va a producir empleo, por lo que de algo tendrá que vivir toda esa creciente masa de ciudadanos que no tengan acceso a un puesto digno.

Se suele defender la renta básica desde el punto de vista de la libertad personal, pero hay otro cambio radical en el sistema que conocen las élites dirigentes, pero no más abajo”, explica a El Confidencial. “Nos encaminamos hacia la sociedad 80/20, cuyo funcionamiento estaría garantizado por un 20% de la población, compuesto por trabajadores cualificados, y el resto serían desempleados o tendrían empleos de bajísima cualificación. Es obvio que las cúpulas dirigentes lo saben, que tarde o temprano deberán implantar un sistema de rentas garantizadas mucho más amplio”.

Basta con echar un vistazo al panorama español para comprobar cómo este sistema ya está aquí. En 2005, antes de la crisis, el 19,9% de la población vivía con ingresos por debajo del umbral de pobreza relativa. Actualmente, casi 13 millones de españoles se encuentran en riesgo de exclusión, 730.000 hogares no tienen ingresos y 2,5 millones de trabajadores son pobres, y todo ello a pesar de tener un sueldo

Comentarios

Las élites lo saben, pero tienen miedo a plantearlo … — 6 comentarios

  1. Pues con la deriva que llevamos en el primer mundo, o crean algún tipo de ayuda sufragada con impuestos a las ganancias de los que más ganan, o habiendo democracia, esos que más ganan pueden perder más si la gente toma conciencia y le da por votar opciones populistas o comunistas (supongo que es cuestión de tiempo si se sigue así, que cada vez hace falta menos gente para producir cosas a precios cada vez más baratos).

  2. Me parece genial que trateis estos temas desde aquí, dandoles la importancía y la complejidad que tienen y lo que suponen , y dando explicaciones del por qué? el como?
    y no tratándolo de forma superficial…

    genial y me parece un debate muy interesante, sobre todo por el tema de que el trabajo va a escasear, yo apostaria por algo como la renta básica o algo similar, pero viendo como está el mundo, no veo que vayamos por ese camino, actulamente hay mas de 1400 millones de personas que no trabajan y subisten con lo que pueden, mueren de hambre y de no poder curar enfermedades que en el primer mundo serían faciles de curar. esos 1400 millones de personas , no son necesarios para “el sistema” al no ser productivos, podría prescindir de ellos y así lo hace, se les deja mal vivir… y morir de hambre, creo que esto pasará en un futuro , no seremos diferentes, el resto… cuando seamos prescindibles!

    • Sí, así es…es como si cada vez sobrara más gente en el mundo laboral. El tema es que o se “da algún hueso” para tener “entretenida o mantenida ” a esa gente, o habiendo democracia, pueden saltar los remaches del sistema tal y como lo conocemos.

  3. ¿Y cual es la solucion?.La avaricia,codicia y el egoismo ,que acompaña al ser humano es la culpable de todo eso.Si hubiera forma de erradicarla por medios quimicos o de ingenieria genetica,que gran utopia,¿no?

  4. Esta claro que una economía global basada en la reducción de costes salariales como la actual no funciona. El mayor problema ha sido China que no ha elevado suficientemente la calidad de vida de su población. Esta política de costes bajos mantenidos indefinidamente ha sido seguida en todo el sur de Asia exportando deflación al resto del mundo. En España por la peculiaridad de nuestra economía (elevada deuda, nula industria de I+D y hundimiento de la construcción) se ha visto especialmente afectada, con salarios que no permiten una planificación de vida a largo plazo que a su vez deprime el consumo, lo que afecta a la producción, reducimos mas los sueldos y el circulo vicioso empieza de nuevo.