Perdonen, pero ¿qué tipo de sociedad queremos?

¿Una donde la desigualdad mande u otra donde lo haga la cooperación y solidaridad? ¿una donde el individualismo mande u otra donde impere el bien común? ¿una donde ciertas “pseudo-personas” cuyo lema debería ser “para proteger y servir” repriman con golpes de porra a refugiados incluyendo niños y niñas, u otra donde todos compartamos privilegios?

Y es que, desgraciadamente, hemos asumido que en esta sociedad “tener pobres es lo más natural del mundo“, porque para que unos tengan mucho, otros no tiene que tener nada, así que hemos decidido que “eso” sea lo normal y natural, aunque en realidad ésto no tiene nada de normal ni de natural, es sólo un artificio… Tenemos pobres porque estamos en uno de los bandos citados anteriormente, por eso dejamos que personas se mueran atravesando el mediterráneo, porque tenemos miedo de que nos saquen de ese bando y nos lleven al suyo.

A algunos por desgracia o por política ya les han metido en el otro bando –el de los machacados digo, los cuasi-inhumanos, en el bando donde la vida no es digna– y es verdad que ver estos días las imágenes de personas siendo humilladas, golpeadas, gaseadas, en la mismísima vieja Europa de las libertades, puede hundir en la miseria a más de uno. Ver esos niños llorando desgarradamente porque no entienden lo que pasa encoge el corazón… ¿Hasta dónde podemos llegar para mantener mis “supuestos” privilegios de ciudadano europeo?

El problema de fondo es negarlo; negar que las políticas liberales y de austeridad ponen a muchas, pero muchas personas, en uno de los bandos… El verdadero problema es negarnos a nosotros mismos que para que yo tenga una casa, un coche, un trabajo con calefacción y muchas otras cosas que en algunos países son casi ciencia-ficcion, unas familias y niños tienen que sufrir en una frontera… El problema de fondo es negar que la sociedad actual genera de forma sistemática desigualdades.

Fuente: medium

Comentarios

Perdonen, pero ¿qué tipo de sociedad queremos? — 10 comentarios

  1. Que mejor sociedad cooperativa que la que se estableció en Camboya y los Jemeres Rojos. Un país que abolió el dinero, no había clases sociales, ni ricos ni pobres, viviendo en comunidades rurales autosuficientes. Sin coches, sin lujos superfluos, en una eterna Felicidad. Todos lo echamos de menos…. y los que sobrevivieron seguro que también

  2. Hace más de dos siglos un presidente norteamericano decía: "…Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda…, privarán a la gente de toda posesión, primero por la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán un día sin casa y sin techo…"
    Aquí y ahora, la banca/los poderes económicos controlan los poderes del Estado de tal manera que hace realidad esa predicción, veamos un ajemplo: desahucios de vivienda por impago de hipoteca, una legislación hecha a medida permite a los bancos ejecutar hipotecas en claro fraude de Ley. Los bancos, para sanear sus valances venden sus créditos hipotecarios a Fondos de Inversión Hipotecaria que, a su vez, los comercializan a inversores públicos y privados, con lo que se diluye al infinito quién sea el acreedor de la hipoteca, único legitimado para ejecutar y, para solucionar este problema aparece la figura de la "titulización" hipotecaria, en virtud de esta "titulización" el banco ejecuta una hipoteca de la que ya no es "acreedor". Así tenemos que el banco, que ya ha recuperado su inversión al vender el crédito al Fondo, sigue cobrando con cada cuota los intereses del préstamo y llega a embargar y apropiarse de la vivienda hipotecada y, como el valor de esta es insuficiente según el abusivo cálculo que la Ley permite, embarga y se adjudica la vivienda del abalista… Aún así tienen tales pérdidas que es necesario inyectarles liquidez con el aval del Estado…