Que nuestros hijos y nietos nos perdonen…

Desde hace años España es como un barco en el que en vez de haber un capitán, dos oficiales, un contramaestre y un jefe de maquinas, todos intentando mantener la misma ruta, es como si hubiese 17 capitanes, 17 contramaestres, 54 oficiales, etc, etc… es decir, 17 plantillas de oficiales, todos –pero absolutamente todos– incompetentes y todos buscando una ruta diferente y declarándose enemigos de los demás, enzarzando a la tripulación unos contra otros como auténticos bribones, cobrando como marqueses y enchufando a inútiles recomendados, y cada uno dando ordenes a su aire y además trajinando “a ver que sisan” porque como unos se han declarado enemigos de los demás no tienen que cooperar con los otros, sino dañarlos “para fardar“… pero es que además llevan vendiendo a bajo precio y con chanchullos inconfesables la maquinaria valiosa del barco, como ha pasado con las grandes Empresas Publicas rentables, las del INI y todas las otras, demostrando –como se está viendo día a día en los juzgados– el afecto que tienen hacia los ciudadanos de éste gran país.

Podrán o no estar de acuerdo conmigo, pero el fondo del asunto viene mejor reflejado en el titulo de éste articulo. Los desmesurados aumentos del endeudamiento público –es que hablamos de 711.560 millones de euros desde 2007, una cifra que no es moco de pavo– atarán en corto a las próximas generaciones con las pesadas cadenas de la deuda, y lo que no es menos relevante: difícilmente un país puede ser soberano cuando está obligado a devolver una ingente cantidad de recursos dilapidados por una generación insolidaria y egoísta que prefiere endeudar a sus hijos y a sus nietos para mantener de forma artificial su nivel de vida emitiendo deuda, y que está dispuesta a vivir de prestado postrada ante sus acreedores antes que asumir su incompetencia palmaria para generar la riqueza de la que disfruta. Ésto, señores, es una estafa orquestada por castas y élites extractivas hacia las futuras generaciones, y es además un motivo de estudio claro del porqué en otros siglos han desaparecido imperios enteros, aunque a estas alturas de la película creo que eso da igual… en fin, lo dicho, ojalá nuestros hijos y nietos nos perdonen

Comentarios

Que nuestros hijos y nietos nos perdonen… — 5 comentarios

  1. Buenas tardes, teneis toda la razòn, este artìculo es de premio!
    La pena es que nadie va a hacer nada para cambiar la situaciòn, NADIE es NADIE, porque este sistema mantiene a los que estàn en el poder, ayer, hoy y mañana, de todos los colores, porque en el fondo, seas del color que seas, lo ùnico que importa es la pasta, y no me refiero a los espaguetis ni macarrones.La PASTA puede con todo, con la dignidad de una persona, de un paìs, el amor, con TODO!En este "pais" lo que sobran son 17 banderas!Es ya de vergüenza, hay bandera para todo, ha llegado ya a un nivel de ridiculez sin nombre!Os leo cada dìa desde hace muchoooo tiempo, os felicito por vuestros artìculos.Gracias.

  2. Creo que al final, el papel que va a ocupar nuestro país en Europa, va a quedar reducido al de "país-spa" donde nuestros hijos y nietos se dediquen a atender a los poderosos jubilados alemanes (y otros) que vendrán en busca de sol y playa. Porque como bien dices, un país soberano (entre otras cosas) es aquel que no tiene que postrarse ante sus acreedores y no es nuestro caso.
    Y efectivamente…Que nuestros hijos y nietos nos perdonen.

  3. Pero por otro lado hay políticos que quieren seguir gastando, gastando y gastando. Y no les preocupa el endeudamiento por la sencilla razón que en su ideario tienen asumido que la deuda "no se puede pagar" y que además "no la vamos a pagar". Por lo tanto seguirán endeudandondonos hasta que los acreedores digan "¡Basta!. Ya no les financiamos más". Entonces es cuando aprovecharán para decir que los mercados son dictadores, el imperio del capital, especuladores chupasangres, que hay falta de solidaridad de otros paises, que la deuda es ¿alguien le suena la expresión "odiosa"?, que paguen los ricos…..

    Y claro yo soy el pobrecito que mira por el bien del pueblo, pero no me dejan estos capitalistas corruptos

  4. Duro y real, aplicable a cualquier país del mundo en este momento, solo cambiar el nombre del país y las cifras. Pido permiso para llevarme la frase resaltada, una joyita.
    saludos desde Montevideo

    Alvaro