Otra prueba fehaciente del agónico estado de la gestión activa

La tendencia en los gustos por los productos financieros o mejor dicho  preferencia de vehículos para la inversión y especulación cada vez se alejan más de la pestilencia que dejan como perfume numerosos gestores de capitales en estos últimos donde literalmente no han gestionado nada, ni han movido un solo dedo en favor de los partícipes de sus fondos ¿para qué? si ya con facturar comisiones ya se sacan holgadamente el sueldo.

Ya hemos contado más de una vez la trampa que usan determinadas entidades para sisar a sus clientes vía contratos que nadie lee, se ponen un bonus del 10% por ejemplo por el incremento del fondo anual y se lo montan así, si fondo 100 sube a 110 se lleva comisiones de rigor + 1 por bonus, si el fondo el año que viene baja a 75 ellos solo cobran comisión pero si el fondo al año siguiente de 75 sube a 95 se llevan comisiones + 2 por bonus, por lo tanto tenemos a Don Palo Palin Palote con un saldo final 95 al que le tiene que descontar comisiones y los bonus trucado del gestor del fondo que suman en este caso de tres años  3.

Si fuera 10.000 euros pues el gestor se hubiese llevado 100+0+200=300 euros + comisiones periódicas, y el cliente pues eso en negativo perdiendo y condenado a seguir con el fondo abierto hasta que pille tendencia y pueda salirse de la trampa en la que lo ha metido casi siempre su director de sucursal que es lo más típico del mundo ya que el director de sucursal está para eso, para mojar comisiones por todo cliente que tenga algo más de una triste nómina en la entidad.

Pues señores sobre el pecado llega la penitencia este estilo está en obsolescencia, nadie a estas alturas cree que el gestor de un fondo vendido o endosado o colocado por una entidad bancaria va a trabajar en pro del cliente ni le va a gestionar nada de nada, lo dejará a merced del ciclo del mercado porque ellos lo que persiguen es volumen, más dinero para el fondo, ellos solo van a ganar cuando el mercado suba y ganar cuando el mercado suba ganan hasta los niños de párvulos tirando dardos sobre valores del Ibex  para una cartera o fondo.

Hoy se compra uno más tranquilo que Dios un índice, un  sector, un país, una materia prima, una región comercial, una divisa, bonos, deuda por  lo que cuesta un café y encima tendremos un 85% más de probabilidades de hacerlo mejor que un gestor.

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