La realidad de los impuestos es más simple de lo que pensamos

Mientras las nuevas subidas de impuestos revolotean ya en los alféizares de los contribuyentes, conviene recordar que cuando se viola la libertad de los ciudadanos, éstos suelen reaccionar en función de sus posibilidades y de los márgenes que el poder les conceda.

El doctor en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid y catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la misma universidad D. Carlos Rodriguez Braun nos recuerda que, en 1696, se implantó el “window tax” o “impuesto sobre las ventanas” que duró hasta 1851, y que hoy día es un caso de manual sobre cómo un impuesto puede tener efectos colaterales graves sobre el bienestar social, no sólo en términos de equidad sino en una mala asignación de recursos –su consecuencia fué que empezaron a construirse casas con pocas ventanas, y a tapiarse ventanas en las casas ya construidas, siendo un tributo muy regresivo contra los pobres que dañó especialmente la salud de la población

La cuestión de fondo planteada en los análisis de dicha taxa (“The Window Tax: A Case Study in Excess Burden”, Journal of Economic Perspectives, invierno 2015)  es ¿por qué duró tanto tiempo –hablamos de casi dos siglos– un impuesto que claramente tenía consecuencias nocivas para la vida de los ciudadanos y que llegó a representar una carga muy onerosa para ellos?, y la respuesta, como era de esperar, radica en el gasto: los impuestos no bajan porque el poder político necesita y le conviene gastar -en aquella época era el gasto militar el gran justificador de la tributación, ahora es el gasto redistribuidor- pero sea como fuere, la regla parece ser que “cuando los Estados necesitan aumentar mucho la recaudación, incluso un impuesto muy malo puede sobrevivir durante mucho tiempo” y esa es la moraleja del futuro que nos espera, y recuerden que quien avisa no es traidor…

Fuente:  Instituto Cato

Comentarios

La realidad de los impuestos es más simple de lo que pensamos — 2 comentarios

  1. Que se lo digan en nuestro bendito país al impuesto sobre patrimonio y sl impuesto sobre donaciones y sucesiones. Dos impuestos totalmente injustos y que es como "el día de la marmota", pagar por lo mismo vez tras vez solo por el hecho de poseer.
    Un saludo.

  2. pues ya veréis con el impuesto al sol del PP, y apoyado por Ciudadanos, una regresión total, como se mantenga dos siglos como el de las ventanas vamos jodidos, pero con partidos tan reaccionarios y conservadores como los fachas del PP y los falangistas de Ciudadanos así vamos…

    y encima también estos dos con la ultima ley, jodiendo a los autonomos aún más que en teoría son sus votantes, quien ira después? los pensionistas…