La banca tiene una “piedra en el zapato” menos desde el 18-agosto

Esa madrugada falleció José Manuel Novoa, presidente de la Asociación Hipotecados Activos e integrante de otras Asociaciones para la defensa de las personas vulnerables a la estafa perpetrada desde la Banca, con el beneplácito del Poder establecido y creador del blog ataquealpoder.wordpress.com

Quien llegó a ser Gerente de El Correo Catalán tras haber empezado en la base del mismo, fué adiestrado para ser un eslabón más del engranaje, pero se rebeló cuando a mediados de los años 80 constató que los propietarios del periódico le dejaban literalmente tirado. Él sólito tuvo que comerse el cierre del diario y la posterior quiebra y liquidación de la empresa pese a presuntas pruebas flagrantes que apuntaban a la financiación irregular, aunque con el apoyo inicial del industrial Amador Contreras sacó adelante una asociación de víctimas de fraudes concursales, y de ahí surgió la publicación “La Banca”, una revista mensual con aspecto de diario que empezó a disparar contra la impunidad del sistema financiero español. En los años de la borrachera fue el único medio que alertó constantemente sobre la codicia, malas prácticas y exposición real del sistema bancario, así como del aroma a fraude de aquellos productos financieros que con tanta alegría vendían bancos y cajas a sus clientes.

Jose Manuel Novoa tenía un olfato extraordinario para detectar trapicheos empresariales. Repasaba con lupa el anuario de un banco o el balance de una empresa, leía hasta la más pequeña de las letras y finalmente acababa encontrando donde se hallaba la incoherencia, donde estaba la trampa que a todos los accionistas se les había pasado por alto. Era un francotirador de la pluma, un outsider incómodo e inesperado. Las ideologías le importaban un pepino pero se apuntaba a un bombardeo siempre que el proyecto fuera dirigido a torpedear el sistema.

Con La Banca y el primer libro inspirado en la información que había ido recogiendo, y que tituló El Poder, entró en contacto con algunas camarillas conspiranoicas madrileñas, y en especial con la capitaneada por el abogado Rafael Pérez Escolar, ex consejero de Banesto y enemigo acérrimo de Emilio Botín. También se relacionó con Mario Conde. Antes de conocerle ya había publicado, con cifras en la mano, que el gobierno socialista había sobredimensionado el agujero de Banesto para justificar una intervención que en realidad sólo quería dinamitar las aspiraciones políticas del joven banquero, suscribiendo la tesis de Mario Conde.

Con múltiples problemas de salud se dedicó a investigar y escribir: “Bancos, Banqueros, Bandidos (2002)”, “El botín de Botín (2003)” y con Jaume Reixach “Las mil caras de Jordi Pujol (2003)”, aunque de hecho este último es un refrito del Jaque al Virrey y otro libro anterior de Reixach “Jordi Pujol: historia de una obsesión”

Ya en 2011 y débil de salud abrió el blog Ataque al poder, que con tiempo se convirtió en un nuevo punto de encuentro de las víctimas de la voracidad del capital que, a pesar de su delicada salud, siguió investigando, molestando y conspirando. En esa continua búsqueda de la trampa y del engaño bancario, se topo con una de las grandes mentiras que guardaba sigilosamente el sistema bancario, “las titulizaciones” de los prestamos concedidos por la banca durante la burbuja inmobiliaria y que seria al fin y a la postre el desencadenante de la crisis, en la que nos hemos visto envuelto desde 2007 hasta el dia de hoy. Las hipotecas basura con la que La Banca ha inundado el sistema financiero y con la venta de esos paquetes en una espiral insaciable para tratar de conseguir máximos beneficios en el menor tiempo posible, han llegado a crear tal “deuda ficticia”, que es absolutamente imposible hacer frente a ella.

Nunca seremos conscientes, ni de una forma personal, ni colectiva, de la deuda de gratitud que todos los afectados por hipotecas y otras fantasmadas bancarias tenemos con este hombre y sus pluma llena de coraje para decir las cosas como son.  DEP  https://ataquealpoder.wordpress.com/

Sanidad pública… profesionales con hastío…

Cada vez hay más médicos que pasan del sector público al privado, ya sea a tiempo completo o bien a tiempo parcial compartiendo ambos escenarios profesionales. Y la tendencia es pensar que lo hacen por un interés personal o económico –que puede haberlo y es legítimopero en muchos casos hay también una necesidad de desarrollo profesional y de poder vivir en paz.

Los servicios o unidades de gestión de los hospitales y centros de salud de la Sanidad Pública, dirigidos en ocasiones por profesionales de alta cualificación y liderazgo, están ocupados también en muchos casos por otros de marcada ineptitud que han sido enchufados a dedo como cargos de confianzacon matiz político, por supuesto– o a través de procesos de concurso-oposición podridos en los que se teatraliza la ausencia de competencia o bien, si ésta existe, se sabe de antemano quién va a ser el destinatario del puesto. Estos líderes de papel, no reconocidos por sus iguales, sino impuestos, reproducen patrones de comportamiento análogos en todos sitios y funcionan con dos premisas básicas: el rechazo al talento y el aprovechamiento de la responsabilidad asignadapública, y que debe ser de servicio a los demáspara el beneficio propio.

Si les interesa el resto del articulo y quieren entender varios de los motivos por el que los profesionales se hartan de la Sanidad Pública, no duden en leer el resto del articulo en su fuente original pulsando aquí

Las reuniones del “Pacto de Toledo” no avanzan

El “Pacto de Toledo” es un documento aprobado unánimemente en las Cortes en 1995 que ha dado pié al sistema actual de pensiones español y su evolución actual, siendo su objetivo inicial abordar los retos de suficiencia –mantener el nivel de vida de los pensionistas-, sostenibilidad y autosuficiencia del sistema público de pensiones, que lleva asociadas unas reuniones periódicas para “cumplir el guión” y permitir cubrir dichos objetivos mediante partidas de cada PGE –Presupuestos Generales del Estado

Precisamente éste año ha existido un cierto fracaso en el mismo porque no han logrado acordarse cambios que se reflejen en los PGE de 2018 con lo que el Ejecutivo tendrá que incluir una fórmula para financiar un agujero de más de 15.000 millones de euros el año que viene… El desafío, ahora, pasa por que las reformas y acuerdos estén listas para incluirlas en los presupuestos de 2019.

El próximo encuentro contará con la presencia del director general de la Tesorería General de la Seguridad Social, Francisco Gómez Ferreiro, para analizar la evolución del Fondo de Reserva tras la disposición que realizó el Gobierno en junio y que no será la última, ya que para pagar la extra de diciembre tendrá que volver a tirar de la hucha –que se quedará tiritando– y agotar el préstamo de 10.192 millones de euros del Tesoro.

La falta de medidas durante años ha conducido a las arcas de la Seguridad Social a enfrentarse a una crisis que ha reducido drásticamente sus ingresos -obtenidos mediante cotizaciones sociales– mientras que se disparan los gastos. En este caso, hay dos razones. Una es el envejecimiento de la población y el incremento del número de pensionistas. La otra, que los nuevos jubilados tienen derecho a una pensión mayor. Los pensionistas de entre 60 y 64 años cobran, en promedio, 1.179 euros; entre 65 y 69 años, 1.160 euros; y entre los 70 y los 74, 1.028 euros. Son los únicos tramos de edad en los que la pensión media sobrepasa los 1.000 euros.

Tanto los sindicatos como PSOE y Unidos Podemos plantean desviar gastos de la Seguridad Social a los presupuestos. Por ejemplo, los gastos corrientes –casi 4.000 millones de euros por año– del funcionamiento del Ministerio, como ocurre con otros. Este punto es uno de los pocos en los que hay consenso en el Pacto de Toledo. Otras opciones como quitar los topes en las cotizaciones máximas o dejar de financiar desde la Seguridad Social las bonificaciones a la contratación no están tan claras, incluso se pretende analizar el ejemplo de Francia, que en los años 90 creó un impuesto solidario para las pensiones.

Por ahora, sin medidas, el Gobierno contempla un déficit acumulado de la Seguridad Social de 87.000 millones de euros que los expertos creen se irá aliviando con la última reforma –eso sí, a costa del bolsillo de los pensionistas

Fuente y articulo completo aquí

Los de la revista “el jueves” ya es que se salen, oigan…

Dicen en eljueves.es  –en clave de humor, claro está– que el PP ha distribuido un comunicado de prensa indicando que el partido es consciente del hartazgo de los españoles con sus tramas de corrupción, por lo que están trabajando en mejorarlas, haciéndolas más divertidas y espectaculares 🙄

Entre las cosas que barajan está ‘llamar a declarar a Satán como testigo de la defensa en el próximo juicio por corrupción’, o ‘que se descubra que los miembros de una trama de corrupción en realidad son lagartos iluminati extraterrestres’, o incluir personajes famosos como por ejemplo ‘Chiquito de la Calzada como abogado defensor’ o ‘Felipe González como ese tío que crees que está en el otro bando y a última hora resulta que fue uno de los tuyos desde el principio’, etc, etc. 😆

Pueden ver el articulo completo de humor en la web eljueves.es

La trampa de las vacaciones

Durante once meses al año tragamos con nuestras obligaciones esperando que lleguen las ansiadas –y supuestamente merecidas– vacaciones, y una vez es verano, nos damos cuenta de lo que nos hemos perdido… ¿a qué estás dispuesto por ser “libre” durante un mes?

En cero coma muchos medios hablarán de la la depresión postvacacional y sus consiguientes trucos para superarla, cuando es obvio que sufrimos tanto al reincorporamos al trabajo porque estamos mejor en la playa con una cerveza en la mano que sentados frente al escritorio durante al menos ocho horas al día, aunque lo duro de verdad es que siempre al volver nos planteamos un “¿es ésto de verdad mi vida? ¿va a ser así siempre?

Durante un breve periodo de tiempo hemos acariciado aquello que puede llegar a darnos de sí la vida, y de repente, se nos arrebata; hemos disfrutado un tiempo en el que hemos estado con nuestros seres queridos,en el que decidimos nuestros propios horarios –comer a las cinco de la tarde, acostarse a las cuatro de la mañana, levantarse al mediodía, etc, etc– y ensanchado el alma leyendo, escuchando música, contando y oyendo historias o tumbándonos a la bartola rascandonos el higo –algo que también es tremendamente edificante

¿Acaso hay una expresión peor que “recargar las pilas”? ¿Somos robots que tenemos que desconectar durante dos semanas para rendir más?

El drama que se encuentra en este retorno al trabajo no se debe a que se acabe “lo bueno”, como reza la frase hecha, sino que las vacaciones, tal y como están planteadas, no son más que el gemelo amable del trabajo, que es quien articula y determina todos los aspectos de nuestra vida, incluido el descanso. Las vacaciones no son más que un paréntesis obligado en esa existencia de estrés, agobios y horarios infernales que nos ocupa –en el mejor de los casos– once de los doce meses del año. Al fin y al cabo, tal y como las conocemos, emergen en la sociedad industrializada, la que comienza a considerar al ciudadano, ante todo, como un currante.

Algunas personas consideramos que las vacaciones son solo una pequeña concesión para, a cambio, apretarnos las tuercas –por seguir con la metáfora– el resto del año; el periodo estival se convierte en una pretemporada del siguiente año, una breve tregua para “desconectar” –ejem– en la que algunos, de repente, se dan cuenta de que quizá la vida no tendría por qué ser así y recuerdan que en la Biblia, el trabajo no era dignificante, sino un castigo.

Y es que hace no tanto tiempo, las vacaciones tenían un componente mucho más ritualizado que en la actualidad. Algo que se debía a las limitaciones económicas de la mayoría de familias y al escaso desarrollo del turismo, claro, pero también a que el trabajo jugaba un papel menos esencial en la vida del individuo: apenas unas décadas antes, era relativamente normal pasar un mes entero en el apartamento de la playa o en el pueblo, con la familia. La continuidad con nuestra vida cotidiana era mucho mayor, y lo que hacíamos en el verano no distaba tanto de lo que hacíamos el resto del año, quizá porque aún no habíamos comenzado a percibir las vacaciones como el único momento que tenemos para ser nosotros mismos y convertirnos en egocéntricos totales durante 30 días.

Esa es la trampa en la que hemos caído –o mejor dicho, a la que nos han hecho saltar

(pueden leer el resto del articulo en su fuente original: Héctor G. Barnes – elconfidencial)

Quizás te vas a quedar sin trabajo…

Pero que sepas, que la culpa NO es de las máquinas.

Me veo obligado a escribir esto dados los innumerables debates sobre el futuro del empleo ante la ya inminente robotización de nuestra sociedad. Me veo obligado porque parece que las opiniones se han dividido en dos bandos muy claros, y, a mi entender, los dos están equivocados, al menos en su argumentación.

Por un lado tenemos a los optimistas. Éstos defienden que el avance tecnológico creará como mínimo los mismos puestos de trabajo que destruirá y se apoyan en el hecho histórico de que en términos absolutos nunca después de una revolución tecnológica ha habido menos puestos de trabajo que antes. Aducen que siempre la tecnología ha creado tantos puestos de trabajo como ha destruido.

Por otro lado tenemos a los pesimistas. Éstos defienden que la revolución tecnológica que está por llegar no se parecerá en nada a las anteriores. El ritmo de destrucción de trabajo será tan rápido que impedirá a la sociedad adaptarse a la suficiente velocidad. Además argumentan que todas las revoluciones tecnológicas hasta la fecha no destruían mano de obra no cualificada, así, alguien que arreglaba carretas o herraba caballos se podía adaptar fácilmente a la cadena de montaje de la Ford y de ahí ser transportista de MRW para luego empaquetar calzoncillos para Punto Blanco y finalmente ser mozo de almacén en El Corte Inglés. Sin embargo, a partir de ahora todos estos trabajos los hará una máquina y la mano de obra no cualificada dejará de ser necesaria.

Si les interesa el resto del articulo, pueden leerlo en su fuente original pulsando aquí

Lo de los selfies se nos ha ido de las manos…

El ataúd estaba expuesto en un museo británico sin problemas hasta que una familia tuvo la brillante idea de hacer una foto a su hijo en el interior del mismo –evidentemente no hay nada más gracioso que la foto del nene dentro de un ataúd ancestral, digo yo ¿no?– y claro, ocurrió lo que tenia que ocurrir, según citan en elespañol.

 

¿Porqué la gente es tan irresponsable? ¿que les impulsa a cometer dichas estupideces? ¿tan patética, ordinaria e intrascendente es su vida que ponen en riesgo la integridad de su vástago por un puto selfie y varios like del facebook? Y no es un caso aislado, no hace mucho en el museo de Los Ángeles, una mujer ocasionó más de 200000 dólares en daños al acercarse demasiado a las piezas expuestas queriendo tomarse un selfie –según el museo tres piezas son irreparables por el accidente-, momento que fué grabado por las cámaras de seguridad.

Alemania, pionera en normas para coches autónomos

Alemania aplicó a principios de año leyes en las que el conductor necesitase estar sentado frente al volante en todo momento y preparado para tomar el control del vehículo autodirigido si se presenta la ocasión, allanando el camino para el desarrollo y evaluación de estos automóviles; recientemente los reguladores alemanes han estado trabajando en más leyes para determinar como deberían estar programados los vehículos autónomos para lidiar con dilemas puntuales, como, por ejemplo, elegir chocar contra un ciclista o acelerar por encima de los límites de velocidad para evitar un accidente.

Su estudio ha dado luz a nuevas directrices éticaselaboradas por un comité nombrado por el gobierno y que se compone de expertos en ética, derecho y tecnología– que dictan que el software que controla estos coches debe estar programado para evitar a toda costa herir o matar a la gente, y en caso de que un accidente sea inevitable, el software deberá tomar la decisión para herir al menor número de personas posible, aunque esto signifique destrozar la propiedad o atropellar animales, sin considerar la edad, género o condición física de las personas involucradas y afirmando que la conducción autónoma siempre será preferible si causa menos accidentes que la humana, así como que los datos de la conducción deben ser almacenados para poder establecer responsabilidades.

Fuente: autonews.com

La realidad de los impuestos es más simple de lo que pensamos

Mientras las nuevas subidas de impuestos revolotean ya en los alféizares de los contribuyentes, conviene recordar que cuando se viola la libertad de los ciudadanos, éstos suelen reaccionar en función de sus posibilidades y de los márgenes que el poder les conceda.

El doctor en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid y catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la misma universidad D. Carlos Rodriguez Braun nos recuerda que, en 1696, se implantó el “window tax” o “impuesto sobre las ventanas” que duró hasta 1851, y que hoy día es un caso de manual sobre cómo un impuesto puede tener efectos colaterales graves sobre el bienestar social, no sólo en términos de equidad sino en una mala asignación de recursos –su consecuencia fué que empezaron a construirse casas con pocas ventanas, y a tapiarse ventanas en las casas ya construidas, siendo un tributo muy regresivo contra los pobres que dañó especialmente la salud de la población

La cuestión de fondo planteada en los análisis de dicha taxa (“The Window Tax: A Case Study in Excess Burden”, Journal of Economic Perspectives, invierno 2015)  es ¿por qué duró tanto tiempo –hablamos de casi dos siglos– un impuesto que claramente tenía consecuencias nocivas para la vida de los ciudadanos y que llegó a representar una carga muy onerosa para ellos?, y la respuesta, como era de esperar, radica en el gasto: los impuestos no bajan porque el poder político necesita y le conviene gastar -en aquella época era el gasto militar el gran justificador de la tributación, ahora es el gasto redistribuidor- pero sea como fuere, la regla parece ser que “cuando los Estados necesitan aumentar mucho la recaudación, incluso un impuesto muy malo puede sobrevivir durante mucho tiempo” y esa es la moraleja del futuro que nos espera, y recuerden que quien avisa no es traidor…

Fuente:  Instituto Cato