El índice Hamburguesa

Hoy en INVERTIA leo incrédulo otro índice de estos “simpaticos” ya os puse el otro día un articulo de 20minutos.com con un inventarios de otros cuantos. Pues resulta que este índice lo elabora THE ECONOMIST se basa en la teoría de la paridad de poder adquisitivo, según la cual, a largo plazo, los tipos de cambio deberían ajustarse hasta igualar el precio de una cesta de bienes y servicios en diferentes países. Entre aquellos, figura una hamburguesa del McDonalds, la Big Mac, cuyo precio en todo el mundo se compara a la media estadounidense de 4,20 dólares.

Pues bien, de acuerdo a este particular “burgonómetro”, la misma hamburguesa cuesta en la Eurozona 4,43 dólares, un 5,4% más. La última vez que la revista elaboró el índice, en julio de 2011, el euro estaba un 21% sobrevalorado contra el dólar; comerse una Big Mac costaba 4,93 dólares frente a 4 dólares en EE UU.

Otras monedas europeas también se han debilitado frente al dólar desde entonces, como el forint húngaro y corona checa, que han caído en un 23% y 16%, respectivamente. Hace seis meses, estas divisas estaban a un precio razonable, pero ahora están infravalorados en un 37% y 18%.

leed el articulo de su fuente original: http://www.invertia.com/noticias/articulo-final.asp?idNoticia=2626858

Jorge Alarcón de Ferrerinvest

BUENAS PERSPECTIVAS ECONOMICAS PARA EEUU

El pasado jueves (12 de enero) salieron publicados los datos del mes de noviembre del Leading Indicator elaborado por la OECD. Lo que comentábamos el mes pasado (“Confirmando la recesión en Europa“), con los datos correspondientes al mes de octubre, se ha visto confirmado en este. La economía de Estados Unidos ha empezado a recuperarse después de unos cuantos meses de contracción. Por su parte, Europa sigue con su lenta agonía y no hay síntomas que muestren que la zona euro quiere recuperar la senda del crecimiento económico; más bien, deberíamos hablar sin tapujos de recesión.
De este modo, los gráficos y los datos son muy claros y reveladores. Estados Unidos no ha entrado en recesión y no parece probable que lo vaya a hacer en los próximos meses, puesto que el Leading Indicator se ha girado de forma definitiva al alza, mostrando una ligera expansión de la economía. Europa o, más bien, la zona Euro lleva unos cuantos meses en recesión (contracción de la economía) y el indicador no da síntomas de giro por lo que las perspectivas económicas no son nada positivas.
A nivel de inversión, queda claro que Estados Unidos parece la zona más “segura”, pero desde una perspectiva “contrarian” no deberíamos descartar Europa, puesto que es en los peores momentos económicos cuando se forman los grandes suelos de mercado. En cualquier caso, sería conveniente esperar unos meses a que el indicador dejara de caer y repuntara ligeramente para adoptar posiciones más agresivas en Europa.

Articulo de Jose Sanchez Quiñones hoy en Cotizalia

Para entender la actual situación de sobreendeudamiento de las economías periféricas europeas conviene analizar cómo hemos llegado hasta aquí.

El euro nació con un principio de “irrevocabilidad”, por el cual el paso de la moneda nacional de cada uno de los países integrantes al euro no tiene vuelta atrás. La moneda única se creó sin posibilidad de expulsar a ningún país miembro y sin la posibilidad de solicitar la exclusión voluntaria. Con el nacimiento del euro desapareció el riesgo de devaluación de la moneda de cada uno de los países miembros.

Los primeros años de vida del euro coincidieron con un momento de muy bajos tipos de interés y abundancia de liquidez proporcionada por los bancos centrales, ocasionando una burbuja de crédito fácil en toda Europa.

A su vez, los países integrantes del euro estaban divididos desde un principio entre el grupo de países ahorradores y exportadores de capital, principalmente Alemania, Holanda o Austria, y los países deficitarios de ahorro y receptores de inversiones exteriores, entre ellos todos los periféricos.

Estos tres factores, irrevocabilidad del euro, burbuja de crédito y bajos tipos de interés y dicotomía entre países exportadores e importadores de ahorro, provocaron que los flujos financieros entre las distintas economías fuesen en forma de deuda en lugar de ser en forma de capital. Los prestamistas tenían la seguridad de que los deudores no iban a poder devaluar su moneda al ser ésta el euro, y por tanto, el riesgo de la inversión vía deuda se reducía para los prestamistas. Si las inversiones hubiesen sido realizadas en forma de capital el único problema actual sería la depreciación de sus inversiones y posiblemente la necesidad de invertir más capital para mantener un cierto valor de lo invertido hasta el momento.

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