ASI ES IMPOSIBLE JUGAR A NADA (*)

Se agotan los calificativos para describir el escenario bursátil que vivimos ya los hemos dicho todos desde lo trágico a lo cómico, desde lo surrealista a lo dantesco, desde la simpleza al absurdo, especular en estas condiciones para el común de los inversores es jugar a la ruleta rusa donde en vez de bala si fallamos, viene una mano y se lleva un tajo de nuestra cuenta de valores.
Hemos contado y cantado hasta la saciedad que el producto financiero a utilizar en esta tesitura, sesgo, escenario o viñeta de mercado son las opciones financieras dado que es el único producto que nos minimiza el riesgo y nos maximiza el beneficio, es decir, si jugamos con 100 euros podemos ganar 300 un 200% que no esta nada mal para estos tiempos que corren y si perdemos perdemos 100 euros en el peor de los casos, perdida ridícula si se la compara con lo que pueden perder los que trabajan con acciones, futuros, cfds, etfs …..
Hoy Alemania ha prohibido especular a la baja con la Deuda Nacional y la Banca, el Euro ha salido perjudicado igual a los mercados le quita lastre y si no fomentar subidas al menos impedir que caigamos a plomo, porque ya estamos viendo que la volatilidad se come centenares de puntos como si no hubiera nadie en los parquets.
Sigue quedando patente y manifiesto que la regulación de los mercados financieros se hace inevitable y urgente, indelegable, impostergable, hay que instituir medidas anti-crack, anti-volatilidad, anti-manipulación, anti-conformación, anti-ataques al sistema, no por “intervenir” estatalmente en el mercado para impedir el libre juego de la oferta y demanda, NO, sino para que sobre el mercado no actúen fuerzas abusivas y expoliadoras que barran para sus cuentas de beneficios el dinero invertido en Bolsa por los inversores.
Tengan en cuenta que la actuación en bolsa por parte de la ciudadanía se lleva a cabo principalmente por vehículos de inversión colectiva “pasivos” sobre todo con fondos de todo tipo y característica ¿qué igualdad tienen estos vehículos pesados con relación a operativas de swing-trading masivas y voraces en vehículos extremadamente ligeros como futuros o CDS que ejercen determinadas casas de especulación profesional?
Por eso decimos que el Estado debe regular la situación para que siempre no pierdan los de siempre, debe compensar, equilibrar la fuerza de los participes de un mercado financiero sea en particular o en general, que sepan los especuladores profesionales que en determinadas circunstancias el Regulador puede entrar en el juego de improviso con un látigo que azote a quienes valiéndose de fallas y/o irregularidades y/o oportunidades puedan perjudicar a la masa inversora en general.
Un servidor es un especulador profesional y decir esto es un acto de anticorporativismo total con mi profesión y sector, pero no soy de corcho, tengo ojos y corazón y cuando uno hace un corto y se beneficia de la pérdida de un soporte, de una divergencia bajista, de una figura tengo un sensación de abuso en un mercado como el actual, un remordimiento que no tengo cuando los mercados están estables y la posición corta la uso para aprovechar las lógicas correcciones, pero claro la conciencia la tengo tranquila pues la tendencia es alcista y al menos aseguro la continuidad del negocio.
Pero así es imposible señores, así no solo se arruina la gente sino que además nos cargamos el negocio bursátil porque a este ritmo lo vamos a dejar como un solar donde los inversores serán una especie en extinción y al final si no se regula esto de una Santa Vez nos acabaremos devorando los unos a los otros porque el alimento lo habremos esquilmado entre todos.
Los mercados amigos son un circo, son un casino, son sistemas organizados de expolio de capital pero también son por si mismos un ecosistema donde la supervivencia de unos depende la supervivencia de otros, si en la sabana solo hay leones porque las gacelas se han extinguido los leones se comerán a sus crías desapareciendo también ellos.
El resto amigos es producto de vuestra imaginación, no le deis más vueltas por que no tiene sentido.
Antonio A. García Rivero – www.bolsacanaria.net