El desdoblamiento del tiempo

Nacido en 1940 en Viena, Austria, y graduado en Física como Doctor en mecánica de los fluidos, el científico Jean-Pierre Garnier Malet tras un descubrimiento esencial acerca de la propiedad del tiempo, define en 1988 la teoría del desdoblamiento del espacio y del tiempo.

Dicha teoría le ha permitido entender y explicar el funcionamiento del sistema solar y su ciclo de 25.920 años; según el movimiento fundamental de desdoblamiento definido en la teoría, la velocidad de la luz pudo ser justificada y sobre todo calculada por 1ª vez. A este cálculo de las tres velocidades de desdoblamiento, ha seguido el teorema de las tres energías de desdoblamiento, demostrando la existencia de una energía de anti-gravitación (66,6%) relacionada con la energía gravitatoria (33,3%), en complemento de una energía de intercambio (0,01%). “Todo esto revoluciona la física y nuestra manera de ver el mundo; yo solo intento enseñar una noción nueva del tiempo, accesible a todos y probada científicamente“, cita.

Un resumen de su teoría se puede apreciar en los siguientes 10 postulados:

1. Tenemos dos tiempos diferentes al mismo tiempo: un segundo en un tiempo consciente y miles de millones de segundos en otro tiempo imperceptible en el que podemos hacer cosas cuya experiencia pasamos luego al tiempo consciente.

2. Jamás pienses en hacer a los demás aquello que no quisieras que los demás pensaran en hacerte a ti alguna vez.

3. Si emito benevolencia, recibo benevolencia… si quiero tener un futuro agradable tengo que pensar en hacer al prójimo lo que me gustaría que el prójimo pensara en hacerme a mi, y ahí ves que hay una benevolencia telepática.

4. Tengo una síntesis instantánea de un análisis que he realizado en otro tiempo aunque no tenga la memoria de ello.

5. En cada instante presente tengo un tiempo imperceptible en el cual fabrico un futuro potencial, lo memorizo y en mi tiempo real lo realizo.

6. Tenemos la sensación de percibir un tiempo continuo. Sin embargo, tal como demuestran los diagnósticos por imágenes, en nuestro cerebro se imprimen solamente imágenes intermitentes. Entre dos instantes perceptibles siempre hay un instante imperceptible.

7. Podríamos decir que entre el yo consciente y el yo cuántico se da un intercambio de información que nos permite anticipar el presente a través de la memoria del futuro. En física se llama hiperincursión y está perfectamente demostrada.

8. En el sueño paradoxal, cuando estamos más profundamente dormidos y tenemos nuestra máxima actividad cerebral, se da el intercambio entre el cuerpo energético y el corpuscular. Y es ese intercambio el que le permite arreglar el futuro que ha creado durante el día, lo que hace que al día siguiente su memoria esté transformada.

9. El intercambio se realiza a través del agua del cuerpo. Ese intercambio de información permanente es el que crea el instinto de supervivencia y la intuición.

10. Si por ejemplo pienso en una catástrofe, ese potencial ya se inscribe en el futuro y puede sufrirla usted u otro. De manera que la conclusión es: “No pienses en hacer a los demás lo que no quisieras que los demás pensaran en hacerte a ti“. No es una ley moral ni filosófica, es una ley física… justo antes de quedarnos dormidos tenemos un minuto, y basta con que durante ese minuto controlemos: esa es la manera de conectar con esa parte energética, llamémosla el doble, para pedirle que solucione los problemas.





Fuente y más información:  https://www.garnier-malet.com/

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