«España, junto al resto de Europa, está trabajando en una gran transformación que recorta los tiempos en los que se completa el proceso de la compra y venta de acciones para evitar ciertos riesgos (la llamada migración a T+1), y todo ello tendrá un impacto en temas tan críticos para el accionista particular como el de los dividendos. Ya hay un acuerdo formalizado en la industria financiera sobre dónde se establecerán las nuevas fechas clave para cobrar esos pagos.
Ahora mismo hay que tener acciones de una empresa con tres días hábiles de antelación para poder cobrar un dividendo, ya que dos jornadas antes de ese pago los títulos empiezan a cotizar sin derecho a recibirlo (esta última fecha es conocida como exdate) y un día antes se realiza el registro de todos los accionistas (record date). Este esquema va a cambiar, de manera que los inversores dispondrán de un día más: podrán adquirir acciones hasta dos sesiones antes de la entrega del dividendo porque la acción cotizará sin derecho al pago solo un día antes del desembolso (exdate y record date coincidirán). Por ejemplo, una empresa que retribuya un viernes lo hará a quienes tengan acciones al cierre del miércoles, mientras que ahora mismo tomaría como referencia a quienes sean accionistas al finalizar la sesión del martes.
Este nuevo calendario viene dado por los tiempos en los que se liquidan las operaciones bursátiles. En la actualidad hay un margen de dos días (D+2 o, en inglés, T+2) para que una entidad pueda culminar todo el proceso que hay detrás de una compra-venta de acciones; la operación realmente no se hace efectiva ese mismo día. Ese intervalo se va a agilizar, reduciéndolo a una única sesión posterior (D+1 o T+1), es decir, tiene que quedar todo liquidado al día siguiente. Esto será a partir del 11 de octubre de 2027, que es la fecha que se ha fijado en Europa para dar el gran salto.»
