El IBEX este año es líder de la carrera anual de la rentabilidad por principales selectivos mundiales en general y occidentales en particular. De economías con bolsas al menos que se puedan reseñar solo está por debajo de la coreana del Kospi.
El Ibex en gráfico sin ajuste de dividendo tiene muy reciente la entrada en subida libre y si tomamos alturas de rentabilidad desde los mínimos del abril nuestro índice supera al SP500 en unos tres puntos porcentuales y en unos dieciocho al STOXX600.
Si alguien se pregunta donde está el truco de nuestro buen desarrollo alcista tenemos que contestar obligadamente que el IBEX está tan fuerte porque antes estuvo muy débil, y en su puesta al día, es decir en entrar en subida ha sido de los últimos y claro con el hambre atrasada y los demás con la barriga llena pues se nota nuestra aparente fuerza bursátil que parecemos los mejores del mundo mundial.
Ahora bien lo que hoy parece potencia y excelencia alcista puesta en comparación ya la cosa decae bastante, porque el STOXX 600 mismo entra en subida libre en 2021 tras varias intentos anteriores fracasados si tomamos el techo subprime como referencia claro y es que mientras en IBEX acaba de romperlo el STOXX 600 lo supera en un 43.6% a día de la fecha.
Que con dividendos si estamos en la cúspide, si claro, y que superamos en un 135% los niveles del 2007 por supuesto claro que si, pero los que busquen este argumento se van a dar de bruces con por ejemplo el SP500 que ha subido un 518% desde en el mismo periodo:
Conclusión: somos el niño suspenso que con una media de clase de notable hemos sido capaces de empezar a superar el suficiente, por lo tanto tenemos potencial alcista claro ¿no lo vamos a tener frente a los demás? a los demás les resta el sobresaliente, a nosotros el bien y el notable y eso puede hacer parecernos los más listos cuando simplemente lo que vamos es acelerando para incorporarnos al pelotón del que íbamos rezagados.


