El oro es un componente esencial de las reservas de los bancos centrales debido a su seguridad, liquidez y rentabilidad, tres objetivos clave de inversión para estos bancos. Por ello, poseen importantes reservas de oro, representando aproximadamente una quinta parte de todo el oro extraído a lo largo de la historia. Para comprender mejor este sector del mercado del oro, publicamos datos sobre las reservas de oro —recopilados a partir de las estadísticas del FMI IFS— que registran las compras y ventas declaradas por los bancos centrales (y otras instituciones oficiales, cuando corresponda), así como el oro como porcentaje de sus reservas internacionales.
La demanda trimestral de oro alcanzó un récord, en paralelo con el alza de su precio. Este crecimiento se debió principalmente a la aceleración de la demanda de inversión, impulsada por una poderosa combinación de factores: la búsqueda de refugio seguro en un entorno geopolítico incierto, la debilidad del dólar estadounidense y el temor de los inversores a perderse algo (FOMO, por sus siglas en inglés) ante el continuo ascenso del precio.
