No son cisnes negros pero son fantasmas que pululan entre los inversores

La IA está ‘volando’ muy alto
La magnitud de las inversiones anunciadas y en curso es asombrosa: se espera que las empresas estadounidenses destinen entre 400.000 y 500.000 millones de dólares a la construcción de centros de datos para apoyar el desarrollo de la IA en 2025. A su vez, estas inversiones masivas generan una demanda de energía igualmente masiva. Citigroup estima que la potencia informática de la IA requerirá 50 GW adicionales de capacidad global para 2030 (un poco menos que toda la capacidad instalada actual del Reino Unido), lo que supone un gasto global incremental de 2,8 billones de dólares.

La deuda pública
La segunda vulnerabilidad que señala el vicepresidente del BCE es la elevada deuda pública de los países del euro y EEUU. Ya no es solo cosa de España o Italia. Cada vez son más los países que se suman al endeudamiento en un intento de sus gobiernos por reactivar el crecimiento económico y ganar las siguientes elecciones. Ya hasta la ‘austera’ Alemania se prepara para registrar grandes déficits fiscales que superan incluso a los de España.

La ‘banca en la sombra’
Por último, Guindos señala a la banca, pero sobre todo a la referida ‘banca en la sombra’, entidades financieras que operan lejos de los ojos de los reguladores (opacidad) y que no cumplen con las normas de Basilea (con grandes apalancamientos). Este sector está creciendo a un ritmo muy elevado y al igual que ocurre ya con las criptomonedas, su tamaño empieza a ser demasiado importante como para ser ignorado. Además, este sector es el que tiene la capacidad de convertir una pequeña crisis en una crisis sistémica total.

Fuente : eleconomista.es