Wall Street empieza a fruncir el ceño. Tras las caídas de Nvidia y el castigo bursátil a Oracle, vuelve la pregunta incómoda: ¿la inteligencia artificial es el próximo gran motor económico o una burbuja que se infla en silencio? Bloomberg señala que, de cara a 2026, los inversores ya no están tan convencidos y el optimismo automático empieza a dar paso a cálculos más fríos.
Las dudas son bastante terrenales: no está claro para qué aplicaciones la IA será realmente rentable, los costes de desarrollo son descomunales y nadie tiene plena certeza de que los clientes paguen lo suficiente para justificar el gasto. No ayuda el hecho de que OpenAI, por ejemplo, pueda llegar a gastar 1,4 billones de dólares y no prevea un flujo de caja positivo hasta 2030. Mucha fe, mucho capital… y mucha paciencia requerida.
El problema se amplifica con el giro de las grandes tecnológicas. Alphabet, Microsoft, Amazon y Meta planean gastar más de 400.000 millones de dólares en centros de datos el próximo año. Los ingresos aumentan, sí, pero más despacio que la factura. Resultado: más depreciación, menos efectivo para dividendos y un crecimiento de beneficios que, para 2026, sería el más lento en cuatro años entre los gigantes del sector.
¿Burbuja punto-com 2.0? Todavía no. Las valoraciones son altas, pero lejos de los excesos del año 2000. Aun así, ver empresas como Palantir o Snowflake cotizando a más de 140 o 180 veces sus beneficios invita a levantar una ceja. El mercado sigue apostando por la IA, aunque ahora lo hace con una sonrisa nerviosa y la calculadora en la mano.
Larry Ellison, cofundador de Oracle, vio cómo su fortuna disminuía en 25.000 millones de dólares en un solo día debido a una caída de más del 11% en las acciones de Oracle.
Esta caída se produjo tras la publicación de resultados trimestrales inferiores a los esperados. Aunque su fortuna se redujo a 258.000 millones de dólares, aún se mantiene por encima de la de Jeff Bezos y Mark Zuckerberg, según el índice de multimillonarios de Bloomberg.
Los analistas señalan que la preocupación por el elevado gasto de la empresa en infraestructura de inteligencia artificial ha influido en la caída.
Elon Musk estaría planeando para el próximo año una oferta pública de venta (IPO) de SpaceX, la compañía aeroespacial que dirige, según reportó Bloomberg. De concretarse, la operación generaría ingresos estimados entre 22.000 y 24.000 millones de dólares en 2026, de acuerdo con fuentes familiarizadas con el asunto citadas por el medio financiero.
Musk, reconocido por haber sido la primera persona en alcanzar un patrimonio personal de 500.000 millones de dólares, podría duplicar su fortuna actual, que se encuentra cerca de los 465.000 millones de dólares, gracias a esta operación.
La potencial IPO de SpaceX marcaría un hito histórico en los mercados financieros, superando todas las salidas a bolsa anteriores en términos de valor recaudado.
La UE le advirte a Bélgica que podría enfrentar el mismo trato de indiferencia y marginación que Hungría si el primer ministro Bart De Wever bloquea el préstamo de 210 mil millones de euros a Ucrania.
El debate dentro de la Unión Europea sobre el uso de los activos rusos congelados entra en una fase crítica tras las declaraciones del primer ministro belga, Bart de Wever, quien calificó la propuesta de la Comisión Europea de transferir estos fondos a Ucrania como “robo”.
Durante una conversación con periodistas en el Parlamento belga, De Wever afirmó:“Sería lo mismo que irrumpir en una embajada, retirar todos los muebles y venderlos”.
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