El rendimiento del bono estadounidense a 10 años se está retorciendo dentro de un triángulo bien definido tras una tendencia alcista de varios años.
Las consolidaciones tras fuertes avances suelen ser patrones de continuación más que reversiones.
Un movimiento decisivo por encima del límite superior probablemente indicaría la continuación de la tendencia y reabriría el riesgo alcista hacia regímenes de mayor rendimiento.
Sin embargo, una resolución a la baja sería significativa y probablemente favorecería a sectores sensibles a las tasas, como las constructoras de viviendas, los bancos regionales, la biotecnología y las empresas de pequeña capitalización.
Con la volatilidad comprimida a mínimos de varios años, una ruptura significativa en cualquier dirección parece inminente.
El próximo movimiento direccional en los rendimientos tendrá importantes implicaciones para el mercado, y ahora es cuestión de cuándo, no de si.
