Hay una frase que a la gente inteligente le encanta repetir, generalmente sin pensarlo demasiado:
“El problema del análisis técnico es que sólo mira información del pasado”.
Llevo décadas oyendo esto. Y cada vez que lo oigo, me río. No porque sea malicioso. No porque sea estúpido. Sino porque es perezoso.
Es un ejemplo perfecto de gente que repite algo que ha oído alguna vez, confundiendo familiaridad con conocimiento.
¿El análisis técnico solo mira el pasado? ¿Y qué? ¿Información del futuro?
Si tienes una máquina del tiempo, te escucho.
Todo análisis es retrospectivo
Ésta es la parte en la que nadie parece pensar.
Todo análisis de mercado analiza el pasado. Todos y cada uno de ellos.
El análisis fundamental analiza las ganancias pasadas, los ingresos pasados, los márgenes pasados, las orientaciones pasadas y los datos económicos pasados.
La macroeconomía analiza los ciclos históricos y las respuestas políticas previas. Los modelos cuantitativos se entrenan con conjuntos de datos históricos.
Si los datos futuros estuvieran disponibles, todos los usaríamos. Técnicos. Analistas fundamentales. Economistas. Todos.
La única diferencia es la entrada. El precio es el más limpio y honesto.
El precio son datos, no un sistema de creencias
Los datos de precios son descriptivos. Lo que hacemos con ellos es inductivo.
Los gráficos por sí solos no predicen nada. El análisis técnico NO es una profecía autocumplida . Los gráficos describen lo que ha sucedido.
El análisis proviene de interpretar esas descripciones, identificando tendencias, probabilidades y riesgos.
Eso no es una idea marginal. Son estadísticas.
Toda disciplina de previsión en la Tierra comienza de la misma manera: observar el pasado, identificar patrones y proyectar hacia adelante con humildad.
Los mercados no son diferentes.
Si alguien cree realmente que utilizar datos pasados invalida un método de pronóstico, no sólo tiene un problema con el análisis técnico.
Tienen un problema con la previsión en general.
Un Heckler, Harvard y una máquina del tiempo
En 2012, di una charla en Harvard. Aún no tenía 30 años.
Fue mi primera vez hablando en una universidad y me presenté dispuesto a explicar por qué estudiar el comportamiento de los precios es la forma más práctica de gestionar el riesgo y ganar dinero.
Apenas terminé mi primera diapositiva cuando alguien gritó desde el fondo de la sala: «¡Vamos! ¡El análisis técnico solo mira el pasado!».
Sin pensarlo, respondí: «¿A diferencia de qué? ¿Información del futuro? ¿Tienes una máquina del tiempo?»
La habitación se congeló. Arrepentimiento instantáneo.
Intenté recuperarme bromeando sobre «Regreso al futuro». Fue incómodo. Pero seguimos adelante. La presentación funcionó.
Lo más importante es que me obligó a asumir mi propia perspectiva frente a una sala llena de gente muy inteligente.
Ese momento importó más de lo que me di cuenta en ese momento.
Me ayudó a prepararme para años de apariciones en televisión, presentaciones en conferencias y debates con profesionales que eran más que capaces de contraatacar.
Los mercados son historia en tiempo real
Como comerciantes e inversores, somos historiadores por definición.
Estudiamos lo que ya ha sucedido para comprender lo que podría suceder después. No porque la historia se repita a la perfección, sino porque el comportamiento humano rima constantemente.
Miedo, codicia, arrepentimiento, euforia, negación. Esos no cambian. Los instrumentos sí. Los espacios sí. La tecnología sí. El comportamiento humano no.
Por eso importan los extremos. Por eso hablamos tanto del sentimiento. Por eso los snapbacks son violentos cuando el posicionamiento se vuelve unilateral.
Lo vemos en acciones, divisas, bonos, materias primas e incluso criptomonedas. Una y otra vez.
La historia no es algo que podamos evitar. Es lo único que tenemos.
Aprende del pasado o déjate gobernar por él
La ironía es que las personas que ignoran el pasado generalmente terminan atrapadas en él.
Aferrados a creencias previas. Luchando contra las tendencias. Cometiendo los mismos errores una y otra vez.
El análisis técnico no se trata de predecir el futuro. Se trata de respetar la realidad.
El precio es el árbitro final. Todo lo demás es mera opinión.
Ignora el pasado si quieres. Los mercados no lo harán.
Mantente alerta,
JC Parets, CMT