El mercado del oro vive jornadas de alta tensión. Tras rozar récords cercanos a los 5.600 dólares por onza hace apenas unos días, el precio spot llegó a situarse por debajo de los 5.000 dólares, con descensos del 5–8% e incluso mayores en algunos momentos intradía.
A pesar de que el metal acumula una subida superior al 80% en el último año, el movimiento actual responde a una toma masiva de ganancias después de un rally acelerado. Las ventas se intensificaron por liquidaciones automáticas en el mercado de futuros y cierres forzados de posiciones apalancadas, generando un efecto dominó.
¿Qué está detrás de esta corrección?
• Recogida de beneficios tras una subida casi parabólica, que activó ventas en cascada.
• Cambio en la Reserva Federal de EE.UU.: Donald Trump ha nominado a Kevin Warsh como nuevo presidente de la Fed, una figura percibida como más restrictiva en política monetaria y defensora de la independencia del banco central. Esto reduce las expectativas de recortes agresivos de tasas, un factor que había favorecido al oro.
• Rebote del dólar estadounidense, que encarece el metal para inversores fuera de EE.UU. y reduce su atractivo como activo refugio.
¿Fin del ciclo o pausa técnica?
El ajuste se interpreta como una corrección dentro de una tendencia alcista de largo plazo, todavía sostenida por compras de bancos centrales, tensiones geopolíticas y riesgos asociados a inflación y políticas comerciales. La mayoría de los analistas anticipa que el oro podría estabilizarse y recuperar niveles clave, aunque advierten que la volatilidad seguirá siendo elevada en el corto plazo.
El mercado ajusta posiciones. Los activos son alcistas cuando bajan no cuando suben, corrigiendo veremos la fuerza y calidad tendencial alcista del amarillo metal, recordad que no es nada extraño que el producto financiero estrella de un año al siguiente sea el estrellado. De los primeros a cierre del 2025 el paladio y platino han pasado a los de últimos a terminar enero.
Para nosotros los metales viven su particular FOMO.
La corrección de viernes la vemos «muy algorítmica» todos los metales preciosos el mismo día y hora se caen unísonamente y mucho nos tememos que haya sido por orden de los algoritmos vistos los precios máximos, históricos y hasta histéricos el emisor ordenó soltar papel de todos ellos sincrónicamente hundiendo los precios en el intradía con una corrección épica. No consideramos tampoco que haya que salir corriendo pero si ha podido producir un punto de inflexión tras un suponemos que FOMO lo que podría sugerir la entrada en una periodo de distribución.
J.M Rallo lo explica mejor pero claro desde un punto de vista externo al funcionamiento del mercado, lo que comenta es cierto pero los factores que comenta no pueden producirse el mismo día a la misma hora. Lo visto el viernes es producto de los algoritmos y luego de lo que él comenta también sin duda ¿o es que los operadores de opciones están comunicados y operan todos juntos y a la vez?
