Defraudando, que es gerundio

Pablo –nombre ficticio– está “intentando cambiar el chip“. ¿Por qué? “Mi mujer lo sabe y me dice que soy gilipollas y que estoy loco. Vive intranquila y yo también: tengo crisis de ansiedad por la cantidad de trabajo y la responsabilidad que tengo. Cualquiera que lo oiga pensará: un puto defraudador me va a decir a mí que vive en una situación incómoda: pues mira, es un modo de vida que he elegido, pero me ha venido dado. Terminé la carrera y me puse a trabajar con mi viejo, y empezó a pagarme en dinero B. Yo veía que él trabajaba así y de pronto un día me di cuenta de que estaba haciendo lo mismo“, indica… según éste empresario “la clave es el nivel de vida y la generación de riqueza, eso y el tiempo que se pierde estando al día y con todo en regla: yo sostengo puestos de trabajo con lo que ingreso. Además, si declarase todo lo que gano, teniendo que pagar mi casa y el coche, ganaría 1.500 euros al mes. Lo siento, pero por ese dinero no creo puestos de trabajo ni me arriesgo a currar de lo que curro. Mejor me dedico a vivir y me pongo a trabajar de camarero o fontanero, sin responsabilidades“, cita

Fuente aquí:  Llevo defraudando a Hacienda desde que empecé a trabajar

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