Oigan pero ¿ésto es normal?

Te metes la botella por el puto culo; te voy a arruinar la vida hijo de puta, tú no sabes quién soy yo, te voy a hundir, te voy a hacer mala publicidad para que no venga nadie” son algunas de las frases que la concejala de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Zaragoza dirigió al propietario de un restaurante en un enfrentamiento por una botella de vino.

Según la concejala, el vino que le sirvieron en la comida estaba picado y pidió que se lo cambiaran, por lo que el camarero les llevó otra botella. El dueño del local consideró que el vino estaba en buen estado, volvió a encorchar la botella inicial para que la clienta se la llevase, cobrándosela en la cuenta, y ahí surgieron los insultos al dueño, quien ha puesto una denuncia ante la Policía.  En su escrito, según informa El Periódico de Aragón, el propietario afirma que la candidata a la alcaldía de la capital aragonesa le dijo que le iba a arruinar la vida, que no sabía con quién estaba hablando y que tendría que cerrar el negocio en menos de un año, entre otras amenazas.

El marido de la concejala, que la acompañaba en la comida, volvió a descorchar la botella de los líos y desparramó el vino por todo el local, para lanzar luego la botella contra su dueño, quien logró esquivarla, según afirma el hostelero… Tras el incidente, el propietario llamó a la Policía y les invitó a quedarse, pero ellos se fueron antes de que los agentes llegaran.  Fuente: elventano

¿Mi opinión? a nivel psicológico básico un comportamiento como el indicado delata un presunto trastorno del tipo “Houston, we have a problem“… faltaria saber si la cosa “viene de antes“, fué un pronto o vaya usted a saber –Goya decía que “el sueño de la razón produce monstruos”– aunque ya les digo que es una pena que no hubiera cámaras de vigilancia para esclarecer mejor el asunto ¿o si que las había?

Comentarios

Oigan pero ¿ésto es normal? — 5 comentarios

  1. <<El sueño de la razón deja monstruos>>…….

    Y…….

    ¿Quien tenia la razón?

    Jeje, en esos momentos todos creemos tenerla. Precisamente cuando estamos mas perdidos.