LASEXTA/Una de las empresas más afectadas por el expolio que el presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, va a realizar con el petróleo de Venezuela es la española Repsol. Si bien durante la mañana del jueves se conocía el inicio de las conversaciones con la Administración del republicano, horas después la agencia ‘Bloomberg’ confirmaba que la multinacional se reunirá este viernes con él mismo y su secretario de Energía, Chris Wright.
Un encuentro en el que también participarán otras empresas del sector y que es de gran importancia para la multinacional española, puesto que buena parte de sus reservas de petróleo se encuentran en Venezuela. En concreto, suponen un 15% de todas sus reservas que, conforme al precio actual del barril de Brent, que ronda los 60 euros, tienen un valor de 13.000 millones de euros.
Además, cabe recordar que el gobierno estadounidense revocó el pasado mayo los permisos a la petrolera española para exportar crudo y derivados de Venezuela. De esta manera, el acuerdo de Repsol como el de la italiana Eni o la estadounidense Global Oil Terminals quedaban en el aire. Hasta entonces, las firmas operaban en el país caribeño junto a la estadounidense Chevron.
Repsol, en cifras
En la actualidad, Repsol tiene desarrollados 280 kilómetros cuadrados brutos de superficie petrolera, que comparte con la petrolera estatal venezolana PDVSA, pero mantiene pendientes de desarrollo otros 1.907 kilómetros cuadrados brutos.En 2024, la producción neta de Repsol en Venezuela alcanzó los 24 millones de barriles equivalentes de petróleo (Mbep), en su mayor parte gas natural, aunque ese gas es exclusivamente para uso interno en Venezuela y sirve para abastecer a las plantas venezolanas de producción de electricidad.
Por otro lado, según recuerda la agencia EFE, Repsol produce 39.000 barriles diarios, principalmente en Petroquiriquire, cuya propiedad corresponde en un 60% a la estatal PDVSA y en un 40% a Repsol.
De todos es sabido la animadversión de Trump por la UE en general pero ya con la España de Sánchez es para echarle de comer aparte, sinceramente creemos que todo lo que le suene a «SPAIN» va a poner cara de porcino cabreado, Repsol va a tener que negociar a calzón quitado en una mano y la vaselina en la otra para poder llegar a algo con la Administración estadounidense en este caso con el departamento de energía, no es difícil de suponer que ante el expolio que se propone llevar a cabo EEUU en Venezuela lo último que quiere son testigos de primer orden que lo vean y padezcan porque lo denunciarán al mundo, salvo que claro se le unte convenientemente para mantener la boca cerrada.
No creemos que a Repsol se la deje un pedazo del pastel venezolano, tampoco ni a Petrobras, ni a Pemex, Trump solo piensa en Exxon, Chevron y ConocoPhillips, podría haber alguna otra invitada a drenar el oro negro del subsuelo venezolano por concesiones de a saber cuantos años, pero que entre ellas esté Repsol nos costaría encajarlo.
Si mantiene lo que tiene creemos que es para darse con un canto en el pecho, las infraestructuras locales están muy deterioradas hará falta una fuerte inversión y por ahí Repsol tendría baza y también hay que tener en cuenta que crudo venezolano es muy denso y necesita tratamiento extra para pre-refinarlo, porque literalmente es extremadamente pastoso.
A PDVSA hay que mantenerla porque claro si no daría mucho el cante, además hay que darle participación a Venezuela porque luego con lo que gane del crudo tiene que comprar de todo a EEUU según condiciones de Trump.
La solución trumpista sería meter a Repsol y algunas otras interesadas como filiales de las grandes americana que entren en el país comprometiéndose a cumplir las condiciones de la Casa Blanca.
Si tiene suerte el equipo negociador de Repsol bien tendría su premio subiendo su cotización, si no tampoco creemos que la empresa sufra ningún tipo de quiebra técnica, solo que perdería Venezuela como en su día perdió Argentina. Con Brasil y México hay buena sintonía y a la Argentina de Milei se podría volver.


Dejar una contestacion