“España e Irlanda son claramente diferentes”

eleconomista.es  

El Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) han desvinculado la crisis irlandesa de España, países que, según la responsable de Relaciones Externas del FMI, Caroline Atkinson, son “claramente diferentes”.

 Atkinson señaló que el Gobierno español ha tomado medidas “robustas”, tanto en cuestiones fiscales como reformas estructurales, que permitarán a la economía española hacer frente a cualquier amenaza de contagio.

Además, son casos “diferentes” porque los problemas de Irlanda se centran en su sistema bancario y financiero, mientras que España se enfrenta a problemas relativos al desempleo y el crecimiento.

La portavoz del FMI rehusó comentar si España necesita nuevas medidas para hacer frente a las presiones de los mercados, aunque defendió que el Gobierno ha diseñado un “ambicioso” plan de ajuste y lo necesario ahora es implementarlo.

Apoyo de la OCDE

El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, destacó por su parte que la situación de España y otros países de la zona euro no es comparable a la de Irlanda, por lo que ha subrayado que “no se puede meter a todos los países en el mismo cesto”.

En la presentación del informe semestral de perspectivas económicas del organismo, Gurría explicó que los problemas de Irlanda proceden del “elevado endeudamiento de sus instituciones financieras”, mientras que las entidades de países como España demostraron estar suficientemente capitalizadas.

Asimismo, Gurría ha subrayado que España “hizo lo que tenía que hacer, aunque era difícil” y tras analizar dónde estaba el problema se mostró la voluntad de ponerle solución. “Comprendieron que había que enviar una señal”, ha añadido el secretario de la OCDE.

De este modo, Gurría ha destacado que el déficit previsto para España en 2011 se situará alrededor del 6% (un 6,3%), un nivel “similar” al de otros países de la eurozona.

Según la actualización de sus perspectivas económicas, la OCDE prevé que la economía españala registrará este año un retroceso del 0,2%, mientras que en 2011 pasará a crecer un 0,9%, confirmando así las previsiones de la institución publicadas el pasado mes de mayo.

De este modo, las estimaciones de la OCDE mejoran en una décima las expectativas del Gobierno español para el presente curso, aunque continúan cuatro décimas por debajo de las previsiones del Ejecutivo para 2011.

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